¿Sabes cómo conservar adecuadamente el embutido en casa? Todos disfrutamos de nuestros embutidos favoritos, pero en ocasiones nos encontramos con un problema común: dejar un paquete de jamón abierto en la nevera que se seca y se vuelve rancio. Además, a menudo nos asalta la duda sobre si debemos guardar el jamón o el chorizo dentro o fuera del frigorífico.
Los embutidos requieren un método de conservación específico para mantener su frescura y sabor inalterados. En este artículo, te proporcionaremos valiosos consejos sobre cómo conservar el embutido en casa de manera óptima. Si deseas prolongar la vida útil de tu embutido favorito y disfrutar de su sabor por más tiempo, sigue leyendo y descubre estos prácticos consejos.
Trucos para una Conservación Perfecta del Embutido en Casa
Conservar embutidos en casa puede parecer sencillo, pero mantener su frescura y sabor requiere ciertos cuidados. ¿Cuántas veces te has encontrado con un paquete de embutido que se ha secado o vuelto rancio en la nevera? O quizás te has preguntado si debes almacenar tus embutidos en el frigorífico o en la despensa.
Conservación de Embutidos Curados

Los embutidos curados, como el jamón, el chorizo o el lomo, deben conservarse fuera de la nevera en un lugar fresco y seco, con una temperatura de alrededor de 15 a 20 grados y sin exposición directa a la luz solar. Colgarlos boca abajo y evitar que se toquen entre sí es ideal para mantener su calidad.
Si ya has abierto un embutido curado, es recomendable consumirlo completamente. Sin embargo, si eso no es posible, envuélvelo adecuadamente en papel film y un paño para evitar que se seque rápidamente. Además, puedes aplicar un poco de aceite de oliva o, en el caso del jamón, utilizar su propia grasa y corteza para protegerlo antes de cubrirlo con un paño.
Conservación de Embutidos Curados en la Nevera
En situaciones donde no tengas un lugar fresco y seco, como una despensa, durante el verano o en condiciones de altas temperaturas, es necesario conservar los embutidos curados en la nevera. Asegúrate de envolverlos cuidadosamente en papel film para evitar que se sequen. También puedes utilizar recipientes herméticos para protegerlos de la humedad y los olores.
Cómo Conservar Embutidos Loncheados

Cuando compras embutido loncheado sin envasar al vacío, la mejor opción es almacenarlo en la nevera. Apila las lonchas y envuélvelas con film transparente o guárdalas en un tupper con cierre hermético. La temperatura ideal para el embutido loncheado es de aproximadamente 7 grados, por lo que las baldas superiores o centrales de la nevera son las más adecuadas.
Si eliges este método, es recomendable consumir el embutido en los primeros cuatro días. Además, retira el embutido de la nevera unos 30 minutos antes de servirlo para que alcance su temperatura óptima y despliegue todo su aroma y sabor.
Si el embutido loncheado está envasado al vacío, guárdalo en la nevera a una temperatura entre 5 y 8 grados. Antes de servirlo, sácalo de la nevera y ábrelo para que se oxigene y puedas disfrutar de todas sus cualidades organolépticas.
En conclusión, la correcta conservación de embutidos es esencial para preservar su frescura y sabor. Ya sea que estemos hablando de embutidos curados o loncheados, existen pautas claras a seguir:
- Embutidos Curados: Almacenarlos en un lugar fresco, seco y sin luz directa del sol es fundamental. Si se abren, taparlos con papel film y un paño para mantener la humedad y aplicar aceite de oliva o grasa (en el caso del jamón) para protegerlos.
- Embutidos Curados en la Nevera: Si no se dispone de un lugar fresco, la nevera es una opción. Envolverlos con papel film y usar recipientes herméticos evita la pérdida de humedad y olores.
- Embutidos Loncheados: Para embutidos loncheados sin envasar al vacío, guardar en la nevera, apilando lonchas y envolviéndolas en film transparente o en un tupper con cierre hermético. Consumir en los primeros cuatro días y atemperar antes de servir.
- Embutidos Loncheados Envasados al Vacío: Conservar en la nevera entre 5 y 8 grados. Abrir antes de servir para permitir la oxigenación y disfrutar de sus propiedades organolépticas.